Summary
Una de las más bellas celebraciones de Corpus Cristi que he experimentado fue en mis días de estudiante y ocurrió en Genzano, un pequeño poblado de montaña italiano que está situado al sur de Roma y como a media hora de viaje más allá de Castel Gandolfo, la residencia de verano del Papa. En una tradición que se remonta a 1778, una de las principales calles de esta comunidad es cubierta con pétalos de flores representando diseños artísticos y escenas religiosas que dan la impresión de una alfombra de tapices. La gente trabaja con mucho cuidado y habilidad para cubrir la calle completa, así que, en la fiesta del cuerpo y la sangre de nuestro Señor, el Santísimo Sacramento puede ser llevado de una iglesia a otra por esta "avenida de flores" una alfombra digna para la procesión Eucarística.
La fe de la Iglesia en relación a la presencia real de Jesús en la Eucaristía, bajo las apariencias de pan y vino, tiene su origen en las palabras de Jesús mismo, tal como está registrado en el Evangelio de San Juan. En el sermón eucarístico después de la multiplicación de los panes, nuestro Señor contrastó el pan ordinario con un pan que en sus palabras no es de este mundo sino que contiene vida eterna para aquellos que lo comen. Él dijo: "Yo soy el pan de vida... Yo soy el pan que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que Yo daré es mi carne, y lo daré para la vida del mundo" (Jn 6,48. 51).See the full content of this document
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La Presencia Permanente de Cristo
Una de las más bellas celebraciones de Corpus Cristi que he experimentado fue en mis días de estudiante y ocurrió en Genzano, un pequeño poblado de montaña italiano que está situado al sur de Roma y como a media hora de viaje más allá de Castel G...
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