Summary
Hace poco decía que el imperio lo quería tumbar. Ahora la cogió con España, y mañana será con Colombia o con Brasil. El fantasma de su golpe frustrado del 92, y del fabricado en Palacio en el 2002, lo persiguen como su sombra. El exhibicionismo de este inadaptado presidente venezolano es tan alarmante, que el imberbe se olvida que en esa cumbre de dignatarios él representa a una nación y no las haciendas que en el estado Barinas han engordado la familia Chávez Frías durante estos últimos nueve años de desgobierno. En su delirio, el mandatario venezolano pensó que estaba tratando con los asesinos "cancilleres" de las FARC (guerrilla colombiana) con los que a menudo se reúne dentro y fuera del territorio patrio no sabemos con qué propósitos ocultos. Pues bien, esta vez salió quién le pusiera el cascabel al gato montés. Chávez chocó nada más y nada menos que con dos trenes de carga: El rey de España y el escudero [Zapatero].
See the full content of this document
Extract
¡Cállate...! Que Me Desesperas
Algo parecido a las escenas de los comediantes mexicanos "El Chavo" y "Quico", fue lo que ocurrió entre el presidente de Venezuela y el rey de España en pl...
See the full content of this document
Sponsored links
